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15.1.18

No todo es como empieza

Érase una vez una bibliotecaria que tenía el pelo pelirrojo, con ojos  azules  y  delgada. Se llamaba Enma y era simpática pero algo gritona.
Un día vino un niño y le riño muy alto por traer tarde el libro d e la semana pasada. El niño lloraba y su madre habló con el director de la biblioteca y este despidió a Enma.
Enma estaba un poco cansada de ser bibliotecaria y quería ser médico de urgencias. Sin pensarlo se fue a un hospital y allí llegó un paciente y se dio cuenta de que era Pater Pan. Le curó y le pidió un autógrafo y luego se fue con él y se convirtió en la médica del país de Nuncajamás.
Enma A., Carmen M., Edurne D., Silvia J.

18.2.16

Jackelín

Laura García Rodríguez
Era un perfecto amanecer, cuando el sol rozaba el cielo y luchaba por salir de detrás de las montañas, cuando uno de los ángeles de la ciudad de Angeliduyum, dio a luz a un precioso ángel al que llamaron Jackelin. Sin embargo Jackelin era un ángel muy especial porque había nacido sin alas.
Cuando cumplió los quince años, le dieron como regalo de cumpleaños; una beca para ir a estudiar a una escuela de alta hechicería;  ella aceptó con ganas de probar cosas nuevas. Al día siguiente, Jackelin se fue en una carroza voladora llevada por pegasos a la escuela de hechicería. Durante el viaje Jackelin estuvo callada, como si la hubiera comido la lengua un gato.
Una vez llegaron, se encontraron a los pies de  una enorme torre. “Desde luego que no parece muy acogedora” pensó para sus adentros Jackelín.
De repente, a la puerta apareció un maestro con una túnica gris. “Este debe de ser el maestro que nos dará clase” -dijo una voz al oído de Jackelín. Ella se giró alarmada y vio a una criatura con cola de sirena y alas a la espalda. La criatura saludó: “Hola me llamo Yelinde pero mis amigas me llaman Yeli, o bueno me llamarían si las tuviese” Jackelin la miro y contesto: “Hola Yeli, yo soy  Jackelin, pero puedes llamarme Jacky”. Yeli la miró y le preguntó: “¿y tú que criatura eres?” Jackelin le respondió: “Un ángel”. Yeli la miró atentamente  durante un rato hasta que por fin dijo:” ¿tú un ángel? ¿Y dónde están tus alas? ”Jackelin bajó la cabeza y no dijo nada. Yeli se sintió mal por la pregunta que había hecho y le pidió perdón. Jacky aceptó las disculpas y le dijo: “No te preocupes, todos se preguntaban como puedo ser un ángel si ni siquiera tengo alas” Yeli para animarla un poco la dijo: “¿Pues sabes qué? Que me gustas tal y como eres y si quieres podemos ser amigas, te prometo que no sacaré más el tema”. Jackelin le dijo con sorpresa:” ¿En serio que quieres ser mi amiga? Nunca he tenido una amiga. “Pues de ahora en adelante ya la tienes y seremos mejores amigas”. Ambas rieron y entraron en la torre siguiendo a las demás criaturas.
Una vez dentro, les dieron un pequeño tour por las instalaciones  y luego les mostraron los dormitorios. A Jacky y Yeli les  tocó una habitación que tenía tres camas. Cuando ya se  habían acomodado en la habitación llegó otra criatura que les preguntó: “¿Hay una cama libre para mí?  La criatura desconocida sonrió, entró, y colocó su ropa, su neceser… en el armario. Yelinde le preguntó ” ¿cómo te llamas?” La criatura contestó:” Yo soy Rowina ¿y vosotras?”. : “Yo me llamo Jacky ”  dijo una “y yo soy Yeli” 
 Estuvieron un año estudiando juntas en la escuela de alta hechicería y eso cambió sus vidas para siempre.Pasaban los días y con ellos las semanas, y así también los meses hasta que llegó el día de volver a casa. Jackelin, Yelinde y Rowina  nunca más se separaron, nada de eso, iban a visitarse cada tarde en su sitio favorito; un pozo, en lo alto de una colina, oculto por unos arbustos. Ese era el sitio, donde, todas las tardes, se encontraban y repasaban lo aprendido en la escuela.




18.9.15

La niña y el mundo mágico

Lidia Fraga-12 años
Había una vez un hada llamada Wendy,  que  era muy traviesa y le encantaban las aventuras.
Un día estaba leyendo  un libro   de aventuras mágicas y de repente se metió  en el cuento. En un  abrir y cerrar de ojos apareció allí dentro. Era muy extraño lo que le había  pasado, sin darse cuenta apareció en un bosque donde había árboles, animales y muchas cosas más.  Pronto escuchó un ruido. No  sabía qué era y se  asustó, hasta que comprobó que  era un conejo-canguro que no paraba de saltar.
- ¡Hola!,  me llamo Travel, ¿y tú?
-Yo  me llamo Wendy; 
- Encantada de conocerte – dijo el hada.
- ¿Qué haces aquí? - le preguntó  Travel. 
- Me he metido en este cuento y no sé cómo salir. ¿Me ayudas, por favor? 
- Vale – dijo Travel.
Pero  apareció el  payaso-oso Oqui;  se presentaron todos de nuevo y  fueron a buscar una solución.
Wendy  encontró  una manzana, se la comió y se hizo  pequeñina; tan pequeña que   Oqui y Travel  la buscaban y no la encontraban. Wendy los  llamaba y no la escuchaban. Después de un rato Travel   la encontró y al cogerla se le pasó el efecto.
Siguieron caminando y encontraron la casa de la abuela de Caperucita. Entre todos ayudaron ha Wendy a salir del cuento; pero ella entraba en el cuento  cada semana para vivir nuevas aventuras.
Y  patatín patatán
este cuento se ha acabado y espero que os haya gustado.

  

13.5.15

La profesora con suerte

Érase una vez un hospital llamado Musicalandia, donde había niños enfermos que, por suerte, tenían una escuela para estudiar y jugar.
Un día llegaron al aula doce niños. Jugaron  y se divirtieron mucho. Como estaban muy malitos  contagiaron a Laura, la profesora. Nadie la podía curar. Le  hicieron millones de pruebas pero nadie conseguía curarla.
Por fin, vino un medico de Japón y la pudo curar.  Ella dijo: ¡Es el mejor día de mi vida! 
La profesora Laura, pudo enseñar a los niños y divertirse con ellos.
Al cabo de unos días, iban dando el alta a algunos niños. Laura, ya no se puso  enferma nunca más.
Alicia-8 años
Marina-9 años
Lara-6 años

6.5.15

Un fin de semana

David Freile Martínez - 12 años
Érase una vez una familia que se fue a pasar un fin de semana al río con las piraguas. Cuando estaban a medio  camino empezó una gran tormenta con rayos y truenos  por lo que tuvieron que parar y esperar. La tormenta se alargó durante horas.
Cuando pudieron continuar el viaje, ya quedaba poco tiempo porque era de noche. Decidieron volver a casa otra vez decepcionados y muy disgustados.
Cuando regresaban a casa pasaron  por delante de un prado y se encontraron muchos jabalíes ¡¡QUE ROLLO!! Estuvieron esperando un buen rato porque había muchísimos jabalíes cruzando la carretera.
Volvieron a casa muy cansados, pero al fin de semana siguiente lo volvieron a intentar.

Llegó el día de la salida otra vez. Prepararon las cosas y se fueron. Esta vez sí pudieron navegar con la piragua y se lo pasaron todos muy bien. Hicieron un picnic y se fueron a casa tranquilos y muy contentos.

29.10.14

Octubre


Octubre ha sido para nosotros un mes cargado de momentos muy especiales y de emociones muy positivas.
Han llegado las actividades de la tarde con Comodín , nuestro Mago Favorito; Maite, Chantal y Paula con sus cuentos y su música; el Día de la Biblioteca, con cuentacuentos a lo grande y debates; Elena y su taller de Halloween; Jordi Cruz  (del programa Art Attack) y su taller de Playmais de la mano de Atresmedia; y una donación del Grupo Everest que nos ayudará a renovar los fondos de la Biblioteca de Alumnos.















Os recordamos que estamos terminando el I Concurso de Marcapáginas del CAULE, pero ya hemos estrenado otro: el Concurso de Dibujos de Navidad organizado por ALCLES.

16.9.14

Libro recomendado

Un Bosque de Alimentos, ideas saludables, creatividad, ilusión y mimo impregnan las páginas de este cuento que nos transmite  gusto por los alimentos  sanos y  por la forma de elaborarlos. La  presentación de los platos  sin duda provocará en los niños una amplia sonrisa y sanas emociones.




16.6.14

Cuentacuentos con Reyes Calleja




¡Sí quiero jugar!

Raquel González Franco.
Érase una vez una niña que se llamaba Lucía y odiaba el verano. A Lucía le encantaba ir al colegio, estudiar, leer y lo que más le gustaba de todo era fastidiar a la gente. Lucía era muy lista pero la gente no entendía por qué se comportaba tan mal. Un buen día Juan, el mejor amigo de Lucía, decidió que ya era hora de cambiarla.
Un día de verano, Lucía se despertó temprano. Desayunó y, en vez de ir a la piscina con sus amigos, se puso a estudiar cosas muy raras y difíciles. Sólo quería fastidiar a la gente. Juan empezó a gritar y a llamar a Lucía diciéndole: "-Lucía! ven, diviértete conmigo". Lucía, lógicamente no quería ir y  cerró la ventana y siguió estudiando.
Por la tarde ya había estudiado y leído todos los libros de su casa y se empezó a aburrir. "–Puff!, me aburro muchísimo. No se qué hacer-". De repente recordó que Juan le había llamado hace unas horas para que jugase y pensó que por un día podía ser divertido. Más tarde, Lucía se divertía muchísimo con Juan y le dijo: "-Por ser caprichosa y no querer jugar con vosotros lo he fastidiado todo. A partir de ahora dejaré de estudiar tanto y también jugaré-"
Lucía ya era una niña feliz gracias a su buen amigo Juan.



22.5.14

La fiebre del helado

Había una vez un pato llamado Cookie que se vestía de azul y  blanco .Era un pato muy  gruñón. Le gustaban las galletas y las magdalenas de chocolate, pero no las normales. Sus galletas eran unas  con "polvos de luna" que le hacían saltar más alto que un conejo y correr tan  deprisa como un leopardo.
Un día fue tan rápido que se cayó en un agujero y encontró una puerta de helado rosa y marrón. Entró y de repente ¡puff!! apareció un mundo de helados: gente de helado, animales, flores, objetos y todo lo demás también era de helado. 
Allí estuvo muy contento  hasta que un día... ¡¡¡Cookie se convirtió en helado de chocolate!!!. Lo vio el doctor Minino  y le dijo que tenía  la fiebre del helado de chocolate.
- ¿Qué? -Dijo el pato Cookie. Era una fiebre muy conocida  en el mundo de los helados.
Después de estar un mes enfermo y cuidándose se curó y fue feliz para siempre.

 Cristina Díaz Echevarría - 8 años 

19.5.14

Mentir es malo

Hace cuatro años, en el patio de un colegio cubano, se enfadaron dos amigos: Jaime y Pablo.
Jaime era un niño moreno, de ojos azules, con gafas, revoltoso, pero con muchos amigos.
Pablo era rubio, con ojos verdes, pelo corto rizado, muy mentiroso y con pocos amigos.
Un día Pablo mintió a Jaime y Jaime se enfadó mucho. Los compañeros de clase se chivaron a la profesora. Luego la profesora riñó a Pablo y les explicó porqué era importante decir siempre la verdad.
Pablo pidió perdón a Jaime y después hicieron las paces para siempre.

Autoras: Deva (8 años) y Nerea (5 años

7.2.14

Javier y Antonio


Érase una vez una ciudad llamada León en la que vivían  dos hermanos que no se querían nada. Eran Javier y Antonio. Ellos querían hacer una cosa que nadie había hecho nunca pero siempre les salía mal. Eran muy traviesos y les gustaba experimentar.

Un día  decidieron que el hermano pequeño, Antonio, estuviera en el cielo volando por los aires en un globo. Y así fue. Hincharon el globo y el pequeño salió volando pero se le  soltó el globo y fue cayendo muy rápido. Al verlo su hermano mayor, Javier, corrió y puso a  tiempo  el flotador y la colchoneta, porque en el fondo se querían mucho. Menos mal que la madre estaba durmiendo la siesta. Después  se levantó  y dijo: ¡A merendar!

Daniel González Marcos  - 8 años

30.1.14

Sopa de Calabaza

Hoy he ido al aula que hay aquí en el hospital y me lo he pasado muy bien. Como celebrábamos el “Día de la Paz “  hemos trabajado con el kamishibai:  leímos un cuento titulado “Sopa de calabaza” . Los protagonistas eran una ardilla, un pato y un gato. Un día se enfadaron y  el pato se marchó. Luego el gato y la ardilla  lloraban porque le echaban de menos.
Lo que te enseña el cuento es que nunca aprecias lo que tienes hasta que lo pierdes y que hay que comprender a los amigos y no enfadarse con ellos porque nadie es perfecto.

Verónica M. García – 11 años

8.11.13

El resfriado de Paquita


La vaca Rosa, vivía en el monte con su ternera Paquita. Pero el otoño llegó y empezó a bajar mucho la temperatura. Hacía frio, viento, y a veces llovía.

La ternera Paquita que era muy juguetona y descuidada, pilló un resfriado y se puso muuuy mala.

Su madre Rosa,  llevó  a su hija Paquita  al doctor Zorrito  Pérez para que la curara. Zorrito le recetó un jarabe y Paquita se curó y volvió a ser feliz.
 Y colorín colorarado...
¡Paquita se ha curado! 

Autoras: Silvia y Élodi

20.3.13

El gato que no comía ratones


Érase una vez un pueblo muy bonito y con mucha montaña. En él vivían muchas familias y un gato que era amigo de todos y que se llamaba Flipy.  

Flipy  tenía que acabar con los ratones del pueblo, porque se comían todo y hacían mucho daño. Pero a Flipy le daba mucha pena y  no le gustaba nada la idea. Cuando veía a los ratones, les mandaba irse.

Las familias idearon un plan para solucionar el problema. Los niños se encargarían de adiestrar a los ratones. Así los ratones no harían daño y podrían vivir todos en el pueblo.

Y colorín colorado…
los ratones se han salvado.

Autores: María Eugenia, Roger Marcos y Patricia

8.3.13

Ámbar Gris

Laura, Ainoa y Josue
En un lugar llamado Mojácar, vivían tres amigos: Sofía, Jessy y Leo. Todas las tardes iban juntos a jugar a la playa.
Un día, mientras jugaban con la arena, encontraron una concha muy especial, importante y misteriosa. Decidieron entregarla en el Centro de Salvamento de la playa.Cuando el Director la vió, se puso muy contento y les dijo que les recompensaría por entregarla. Era una pieza que había desaparecido del Museo Naútico y que dentro tenía ámbar gris (sustancia muy difícil de encontrar y muy valiosa para fabricar perfume).
Los tres amigos se sintieron muy bien.

31.1.13

Cuento para el Día de la Paz

El viento y el sol
El sol y el viento discutían para ver quién era el más fuerte
El viento decía: ¿Ves aquel anciano envuelto en una capa?.
Te apuesto a que le haré quitar la capa más rápido que tú.
Se ocultó el sol tras una nube y comenzó a soplar el viento,
cada vez con más fuerza, hasta ser casi un ciclón,
pero cuanto más soplaba
tanto más se envolvía el hombre en la capa.
Por fin el viento se calmó y se declaró vencido.
Y entonces salió el sol
y sonrió benignamente sobre el anciano.
No pasó mucho tiempo hasta que el anciano,
acalorado por la tibieza del sol, se quitó la capa.
El sol demostró entonces al viento que la suavidad
y el amor de los abrazos son más poderosos
que la furia y la fuerza.
                                                                    Esopo

29.1.13

La Bruja Multicolor


Autoras: Natalia y Paula

Hace mucho tiempo, en un bosque vivía una bruja de muchos colores. Le gustaba mucho pasear y gastar bromas a los demás.

Un día recibió una carta que decía que el guardabosques la invitaba, a las cinco  de la tarde, a tomar un helado  en el kiosco del bosque.

Se puso muy contenta porque el guardabosque era muy simpático y porque le gustaban muchísimo los helados de chocolate.
Después de dormir la siesta, se preparó y acudió a la cita. ¡Se lo pasó genial! 
 Desde entonces quedaban todas las tardes para pasear y divertirse  juntos.

Y colorín colorado ... ¡el helado se ha terminado!